Cocteles antivirales emborrachan a la “porcina”

Los combinados antigripales que se han aplicado en Venezuela contra la AH1N1 se diferencian redicalmente entre sí, tanto por los pacientes recomendados como por las contraindicaciones y la procedencia.

Las vacunas que se han aplicado en 2011 contra la AH1N1 (son varias y distintas) son combinados que protegen contra varias cepas de la gripe estacional, que muta constantemente, además de la cepa AH1N1. Sin embargo, estas vacunas-coctel contra la AH1N1 que se están aplicando actualmente no son las únicas que han llegado al país.

Durante la pandemia de AH1N1 que aterrorizó al mundo durante 2009 y 2010 llegó al país una primera vacuna que se estuvo aplicando por la situación de emergencia, que contenía únicamente la cepa de este virus pandémico y que no estaba a disposición del público general.

Esta primera versión de la vacuna que llegó a Venezuela y se aplicó de forma provisional para combatir la situación de emergencia, tenía muchas deficiencias y no era recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Además, contenía un adyuvante (los adyuvantes son compuestos que ayudan a potenciar el efecto de la vacuna) que no podía ser aplicado a mujeres embarazadas, que tienen un gran factor de riesgo. 

Control de calidad

Todas las vacunas y medicamentos que llegan al país deben, en teoría, pasar por los mecanismos de control establecidos por el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR), que es el encargado de otorgar la aprobación para que el Ministerio del Poder Popular para la Salud les asigne un número de registro sanitario y entonces puedan comenzar a ser aplicadas o salir a la venta según sea el caso.

Según el Dr. Arturo Arellano, Jefe de la División de Control Nacional de Productos Biológicos (división encargada del control de vacunas), una de las excepciones que permiten que un medicamento o vacuna se salte los pasos de revisión por parte del INHRR se da en casos de epidemias. Si se desarrolla una epidemia en el país y no hay tratamiento disponible en el territorio, cuando llega el medicamento o vacuna contra la enfermedad, se comienza a aplicar de forma inmediata. Paralelamente a dicha aplicación inmediata, los laboratorios que hayan desarrollado el producto deben suministrar todos los estudios requeridos por el Instituto de Higiene para que se comience el proceso de evaluación y aprobación.

Esto fue lo que sucedió con la primera vacuna contra la gripe A que llegó al Venezuela durante la pandemia. Sin embargo, los estudios suministrados de forma paralela a la aplicación de emergencia no fueron concluyentes y  para cuando el INHRR procedió a solicitar más “literatura médica”, ya había sido decretado el fin de la pandemia (el proceso de evaluación suele tardar meses) y los fabricantes de la vacuna no volvieron a suministrar material.

Ahora, con las vacunas que se están aplicando actualmente no fue necesaria la aprobación del Instituto Nacional de Higiene por razones muy distintas. La principal es que éstas cuentan con la aprobación de la Organización Panamericana de la Salud.

Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud

De acuerdo con la página web de la Organización Panamericana de la Salud (oficina regional de la Organización Mundial de la Salud), El Fondo Rotatorio de la OPS es un mecanismo desarrollado en 1979 para la compra de vacunas, jeringas, entre otros, para países en América Latina y el Caribe”. La OPS negocia contratos en representación de sus estados miembros que les permiten a éstos, entre otras cosas, obtener un suministro continuo de vacunas que cumplan con las normas de la Organización Mundial de la Salud a precios bajos.

La Dra. María Manes, trabajadora del INHRR, informó que las vacunas que los organismos públicos están aplicando actualmente para combatir la AH1N1 fueron adquiridas a través de este Fondo Rotatorio y no necesitaron de la aprobación del Instituto de Higiene ya que fueron previamente avaladas por los parámetros de la OMS.

Sin embargo, las vacunas que son suministradas por el Ministerio del Poder Popular para la Salud a los diversos hospitales, ambulatorios y CDI a lo largo del país no son provenientes todas de un mismo lugar. Todas pasan por el filtro del Fondo Rotatorio de la OPS pero, de acuerdo a las declaraciones dadas por la Ministra Sader a finales de marzo de este año, en Venezuela se aplican productos fabricados en la India, Cuba y España.

No hay que dejar de tener presente que este es sólo el caso de las vacunas que están siendo aplicadas por organismos públicos en el país. Las diversas empresas privadas de salud pueden negociar directamente con los laboratorios fabricantes de las vacunas para aplicarlas por sus propios medios. 

Locatel vacuna con Sanofi 

Las vacunas aplicadas por Locatel contra la AH1N1 también son productos contra la gripe estacional a los que se les añadió la cepa de la influenza A y son adquiridas de manera directa con la empresa franco-alemana Sanofi-Aventis. Esta vacuna lleva el nombre de IDflu 9 (en Europa lleva el nombre de INTANZA) y también posee la aprobación de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, la IDflu es distinta a la vacuna que ha sido aplicada por los organismos públicos.

Vacunas públicas vs privadas

En las declaraciones dadas por la Ministra de Salud en marzo del año en curso se dijo que la vacuna que se estaba aplicando sólo era recomendada para niños de 6 meses a 1 año de edad, adultos mayores de 60 años, embarazadas y personas con enfermedades crónicas (problemas respiratorios, cáncer, diabetes, VIH, problemas cardíacos, inmunosuprimidos).

Omitiendo el hecho de que la falta de prevención en la población general es, de acuerdo a la Red de Sociedades Científicas y Médicas de Venezuela, lo que propició un nuevo brote de AH1N1, y que para el momento de las declaraciones la mayor parte de la población afectada se encontraba entre jóvenes adultos; hay que advertir diferencias enormes entre las vacunas aplicadas por organismos públicos a las cuales hace referencia la Ministra y la vacuna IDflu aplicada por Locatel.

En primer lugar, la vacuna IDFlu 9 no está recomendada para menores de 18 años y, aunque puede ser aplicada a adultos mayores de 60 años, para esta población se fabrica una vacuna con mayor concentración, la IDflu 15 (aunque esta no posee la cepa AH1N1).  Entonces, precisamente las personas a las cuales la Ministra de Salud recomendaba aplicarse la vacuna, son las que no están dentro del rango de edad recomendado para el producto expendido por Locatel.

En segundo lugar, la IDflu está expresamente contraindicada para personas inmunosuprimidas (a las cuales también se recomendó aplicarse la vacuna suministrada por el Ministerio) porque la vacuna puede perder su efecto.

Otras contraindicaciones

La IDflu 9 no debe aplicarse si la persona padece alguna enfermedad que se acompañe de fiebre o infección aguda. En estos casos la vacunación debe posponerse hasta que la persona se haya recuperado.

De acuerdo con Elsy Delgado, enfermera trabajadora de la Organización de Bienestar Estudiantil (OBE) de la UCV, la vacuna aplicada por organismos públicos tampoco está recomendada para pacientes que tengan enfermedades virales al momento de la aplicación.

Finalmente, hay que mencionar que ninguna de las vacunas fabricadas para la AH1N1 debe ser administrada a sujetos que sean alérgicos a los huevos o proteínas de pollo ya que en el proceso de fabricación de la vacuna se utilizan huevos de gallina.

Efectos secundarios

Ya que las vacunas aplicadas por el Ministerio de Salud son de procedencias diversas y no pasan por los controles de calidad regulares del Instituto Nacional de Higiene, no se posee un registro formal de las reacciones adversas.

La vacuna IDflu suministrada por Locatel, por su parte, contiene un prospecto con todas las reacciones adversas posibles, y se encuentran como las más frecuentes (que se presentan en más de uno de cada diez pacientes) dolores de cabeza, dolores musculares, malestar general y reacciones locales en el sitio donde se aplicó la vacuna (enrojecimiento, hinchazón, endurecimiento de la piel, dolor y picor). 

En diversos blogs y sitios de opinión en internet se ha criticado, sin embargo, que los estudios sobre los efectos secundarios de la vacuna IDflu no se han realizado más allá de 3 semanas después de la aplicación de la vacuna, que es cuando generalmente se pueden comenzar a observar reacciones adversas graves.

VIDEO: Aplicación de la Vacuna IDflu 9

FOTOGALERÍA


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Acerca de adriag91

B.A. in Mass Communication with focus on editorial design and a M.A in Marketing. I'm a venezuelan living in Spain.
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